Asi que dicho y hecho montamos lo necesario para ponernos manos a la obra.

No hice todo esto sola. Conté con la ayuda de dos colaboradores especiales y gracias a ellos todo marchó sobre ruedas.
Las recetas que hicimo fueron unas Flores manchegas, y dos tipos diferentes de rosquillas: unas rosquillas caseras de las de toda la vida y otras rosquillas caseras de las que se hacen con molde.
Al final con tanto lío, terminamos cuando ya se hacía de noche.
Gracias a que hizo tan buen día nos libramos de ensuciar la cocina, pero no nos pudimos librar de ensuciar uns cuantos recipientes y utensilios...
Eso sí... ¡¡Estos se fueron directitos al lavavajillas!! jajajaja
Lo único malo de cocinar fuera es el aire, si no sopla sale todo rico, pero como se mueva mucho, a correr!!! que se enfria todo jajaja. Un saludo y sigue asi, me encanta tu blog!!!!
ResponderEliminarQue suerte tener este jardín para cocinar, menuda tarde más ajetreada habeís tenido y que divertido tan bien acompañada. Todo os ha quedado de lujo, caserito caserito. Besos.
ResponderEliminarPero qué apañada eres! y qué bien lo debisteis pasar eh?
ResponderEliminarSi te pasas por mi blog, verás que tienes un regalito...
Un besote
Que chulo!! Yo como que tampoco puedo cocinar a fuera, por la unica razón de que vivo en un piso XD
ResponderEliminarAnda que bien montado lo tienes eh?? =)