En esta entrada no voy a dejaros receta, sino que voy a mostraros que es lo que he estado haciendo durante las dos últimas semanas... ¡Se armó el Belén!
En mi casa, cuando llega la Navidad es tradición poner el belén y el árbol. El belén que poníamos cuando yo era pequeña es uno de figuras pequeñitas que pertenecía a mi madre de cuando ella era niña y con el que yo me lo pasaba pipa. Me pasaba la navidad pendiente de cada figura y las cambiaba de sitio, prestando especial interés a los Reyes Magos, a los que en principio colocaba en el otro extremo del belén y conforme pasaban los días los iba acercando un poco más al pesebre. En fin, que recuerdos...
La cuestión es que hace bastantes años mi madre empezó a pintar un belén de figuras más grandes. En principio, San José, la Virgen, el Niño y los Reyes Magos, y después poco a poco siguió pintando más hasta que se hizo con un número de figuras bastante aceptable que han dado lugar a día de hoy al belén que tanta ilusión me hace mostraros.
¡Espero que os guste!